Historia de Foyer de Charité

El Foyer de Charité tuvo su origen en Chateauneuf de Galaure, pequeña población del sur de Francia, en donde una modesta campesina, Marta Robin, (1902 – 1981) favorecida con grandes luces del Señor, comprendió la necesidad de formar el laicado apóstol de los tiempos nuevos de la Iglesia, y comunicó su inquietud a un sacerdote de Lión, el P. Georges Finet (1898 – 1990), quien realizó la fundación y primer crecimiento de la Obra.

En Colombia, los Foyers nacieron gracias a Leticia Vnahissenhoven Goenaga, colombiana, hija de padre belga, quien conoció la Obra en l953 y comenzó el primer Foyer en Boyacá, en 1958. Luego se fundó el de Zipaquirá en l965 y el de Bucaramanga en 1970.

En Zipaquirá, el Padre Fernando Umaña Montoya conoció el Foyer desde su vida de seminario y luego en Francia, siendo sacerdote; comenzó el Foyer en Zipaquirá, en el año 1965.

Pautas

La forma privilegiada del apostolado que realizan los Foyers, son los ‘Retiros Espirituales’ de cinco días plenos, llegando el lunes por la tarde, y saliendo el domingo siguiente después de la S. Misa, hacia medio día. Estos retiros se hacen en un clima de absoluto silencio; pueden asistir hombres y mujeres, sacerdotes, religiosas y laicos de toda condición, creyentes o no. Durante el retiro el predicador expone una síntesis del Misterio Cristiano; es una profundización de los fundamentos de la Fe Católica, base de una Catequesis sistemática y orgánica para adultos, adaptada a la condición de los asistentes y a la hora que vive el mundo de hoy. Durante el retiro se administra el sacramento de la Penitencia y se participa en la oración comunitaria del Foyer, en la Adoración Eucarística, el Rosario, y la Liturgia de las Horas.

Además el Foyer organiza retiros más cortos, de un día, de fin de semana o de tres días, destinados a los jóvenes (de 15 a 25 años), a los casados, a los novios, o abiertos a toda clase de personas mayores de 17 años. Durante los días en los que no hay retiros organizados por el Foyer, se reciben grupos, con predicador o sin él, que deseen hacer encuentros, convivencias, o retiros, de carácter exclusivamente religioso. Cuando se solicita, el Padre del Foyer puede atender la predicación del retiro a dichos grupos.

Muy Importante:

– No se admiten personas con graves depresiones nerviosas. Las personas que tienen una limitación física, deben avisar al Foyer antes del retiro.

– Es preciso asistir desde el principio hasta el final de los retiros. No se admite la asistencia parcial.
– No se debe traer comida, bebidas alcohólicas, ni aparatos de sonido.

– Los teléfonos celulares deben permanecer apagados para conservar el silencio. El tesoro del retiro es el silencio.

– Si la persona requiere una dieta, se ruega avisar previamente al Foyer.

– Es preciso traer algún abrigo, pues la temperatura media de la sabana de Bogotá es de 13°. Hay que traer también sábanas, funda, toalla y jabón.

– Se recomienda traer la Biblia, cuaderno de apuntes y una linterna. Los sacerdotes, alba y estola.

– Los novios que vienen al retiro duermen en habitaciones separadas.

– El Foyer no es un Hotel sino un Hogar. Por eso se encarece la puntualidad en la asistencia a las diversas actividades, comidas, conferencias, momentos de oración y demás actividades del retiro.

– Las personas que atienden a quienes vienen a los retiros, no son empleados sino personas consagradas a Dios de por vida; por eso se agradece el máximo respeto a ellas.

– Por ser retiros mixtos, se exige todo el respeto para con las otras personas asistentes al retiro, así como guardar el silencio completo, respetar la privacidad de las habitaciones etc.

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